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Test saliva Covid-19: Una alternativa rápida para detectar el coronavirus

Estos test de saliva para el coronavirus (COVID-19) que podrás comprar en la farmacia permiten realizar pruebas masivas más rápidas y ser económicos.

Una piedra angular de la contención de la pandemia de COVID-19 son las tests para identificar los casos y prevenir la aparición de nuevos brotes. Esta estrategia se conoce como «probar, rastrear y aislar».

La prueba estándar hasta ahora ha sido la prueba del hisopo, en la que un hisopo va por la nariz y al fondo de la garganta, el conocido como test PCR.

Se está evaluando un método alternativo de recogida de muestras, utilizando un test de saliva que podrás comprar en la farmacia.

Los test de saliva para el coronavirus reducen riesgos a los sanitarios

El patrón de oro para detectar el SARS-CoV-2 (el coronavirus que causa el COVID-19) es una reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Esta prueba para el material genético del virus, y se realiza más comúnmente en un hisopo tomado de la nariz y la garganta, o del esputo (mucosidad de los pulmones) en pacientes enfermos.

En Australia, se han realizado más de 2,5 millones de estas pruebas desde el comienzo de la pandemia, contribuyendo significativamente al control del virus.

Aunque un hisopo nasal y de garganta es la muestra preferida para detectar el virus, recientemente se ha sugerido la prueba de PCR en saliva como método alternativo. Varios estudios demuestran la viabilidad de este enfoque, incluido uno realizado en el Instituto Doherty. En él se utilizó la prueba de PCR existente, pero se examinó la saliva en lugar de las muestras nasales.

El uso de la saliva en los test del COVID tiene varias ventajas:

  • Es más fácil y menos incómodo tomar saliva que un hisopo.
  • Puede reducir el riesgo para los sanitarios a la exposición si no necesitan recoger la muestra
  • Reduce el uso de equipo de protección personal (PPE) y de hisopos. Esto es particularmente importante en los lugares donde estos pueden escasear.

¿Cuándo se podría usar el test de saliva para el COVID-19?

En teoría, hay varios escenarios en los que la test de saliva podría jugar un papel en el diagnóstico de COVID-19. Estos pueden incluir

  • Lugares con personal limitado para recoger hisopos o donde se requiere un gran número de pruebas.
  • Entornos en los que los hisopos y el PPE pueden escasear de forma crítica.
  • Algunos niños y otras personas para las que un hisopado nasal es difícil.

El uso de pruebas de saliva a nivel de población no se ha hecho en ninguna parte del mundo. Sin embargo, se está realizando un estudio piloto en el Reino Unido para probar a 14.000 sanitarios. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos emitió recientemente una aprobación de emergencia para una prueba de diagnóstico que implica muestras de saliva recogidas en el hogar.

Un test de saliva es mejor que nada

Sin duda, la prueba de saliva es menos sensible que un hisopo nasal para la detección de COVID-19. Pero en medio de una crisis de salud pública, hay un fuerte argumento de que, en algunos casos, una prueba con sensibilidad moderadamente reducida es mejor que ninguna prueba.

El uso de pruebas de laboratorio en estos enormes volúmenes como estrategia de salud pública no se ha probado en anteriores brotes de enfermedades infecciosas. Esto ha requerido un aumento de la capacidad de laboratorio mucho más allá de su propósito habitual de diagnosticar la infección para la atención clínica. En la ausencia actual de una vacuna, es probable que en el futuro inmediato se realicen pruebas generalizadas para COVID-19, y que se requieran períodos de pruebas intensas para responder a los brotes locales que inevitablemente surgirán.

Además de los especímenes sin hisopo, como la saliva, las innovaciones en materia de pruebas incluyen hisopos recogidos por el propio paciente (que también se han probado en Australia) y el uso de pruebas por lotes de especímenes. Estos enfoques podrían complementar los métodos de ensayo establecidos y podrían proporcionar un respaldo adicional para la detección a nivel de la población, a fin de garantizar que las pruebas estén fácilmente disponibles para todos los que las necesiten.